martes, 18 de septiembre de 2007
Dolomitas I: El viaje
Objetivos? No demasiados, no claros, principalmente ver y sentir. Y para mi, el reto de volver a Eslovenia, país que recorrí en bici hace algo más de dos años y que me dejó el recuerdo de unas altivas e imponentes montañas. Subir el Triglav sería un buen regalo, pensaba.
Salimos algo más tarde de lo deseado. Esas prisas de última hora, eso nervios atenazados por lo que está por llegar, y que se van liberando poco a poco, con el transcurrir del destino del viaje.
Horas y horas de coche, de música sonando en el nuevo mp3. Sonidos de uno y de otra. Los compartirmos, charlamos, reimos, todavía sin soñar demasiado.
El destino nos lleva cerca de Viladrau (lástima que no estuvieses en casa, Pekas!!), donde pasamos la primera noche. Por la mañana, más camino, y como siempre que coge Nadia el volante, que si un atasco, que si un control, que si un accidente... ¿ por qué será que te las comes todas, payita??
En la frontera, éxodo masivo de europeos que vuelven de España, barato destino turístico para ellos. Con el retraso, sólo somos capaces de llegar al lago di Garda, donde pasamos otra noche. Todavía las montañas se esconden de nosotros. Hemos pasado cerca de lugares donde huele a dinero... Niza, Montecarlo... pero los alrededores son tan horriblemente feos como cualquier carreterón que penetra una y otra vez en la montaña, que lo engulle escondiendo sus vergüenzas. Como mucho, algunas vistas marítimas, con el sol, las nubes, el azul, los barcos...
El lago di Garda es tan grande que uno pierde de vista sus dimensiones y hace pequeñas olas en la orilla... está masificado, pero qué le vamos a hacer. Dormir y salir por patas!!
Con todo, por si tuviesemos poco, el domingo por la mañana nos perdemos por la zona, y nos cuesta horrores entrar en la autopista de nuevo. Pueblos, ciudades, nombres, risas, caricias, y un poco de alegría creciente se van colando en nuestras vidas. Empezamos a hablar en italiano, a repetir todo entonando.. preeeegoooo... capicciiii, o no capicciii... :-) y poco a poco vamos teniendo más y más ganas de llegar.
Venecia? No se. Había un festival? una mostra? no se. Las afueras son tan insulsas como cualquier barrio periférico más. Pero... por fin abandonamos el mar y vamos hacia las montañas!!
Mirando, viendo, tocando con los dedos, tras muchas horas de viaje, nuestro destino, por fin llegamos a él. Cortina d'Ampezzo será nuestra primera italiana morada. Y qué nos encontramos? Cochazos, lujo, pijerío... montañeros? casi ni uno. Montañas? montones. Nadia se viene un poco abajo, no termina de entender qué es esto. Otros lugares míticos ya visitados, Chamonix, Zermatt sobre todo... emanan lujo por todos sus poros, pero la montaña, los locos de las alturas, los piolets, el olor a sudor... se mezclan, dejando un aroma respirable por todos. Cortina no. Algo decepcionados, propongo subir al refugio Auronzo, donde sin duda tendremos una vista incomparable de las tres cimas de Lavaredo por su cara sur. Por fin montañas nos rodean, la visión del lago de Misurina nos hace respirar. Subimos, allá vamos Tre Cime... ¿qué? ¿zona azul en las montañas? ¿qué? ¿una barrera? ¿que pague qué? ¿20 Euros por pasar? Pero... ¿va a ser así en todos lados? ¡¡¡Qué es estoooo!!! Vale... bajemos, miremos una excursión para mañana y no pensemos más por hoy.
lunes, 17 de septiembre de 2007
Dolomitas!!
ya estamos de vuelta de Italia y Eslovenia. Han sido dos semanas intensas. Hemos disfrutado de caminos, ferratas, cables, montañas... qué bonitas las Dolomitas!Estareis deseosos de ver fotos... pues no!!. Tendreis que conformaos con las palabras, porque la cámara decidió quedarse en aquellas tierras.
Me quedo sobre todo con la inmensidad de aquellos lugares, sus verdes paisajes y sus colosos bloques de piedra desnuda.Visitamos la humilde, acogedora y sencilla Eslovenia, recién llegada a eso que llaman la Unión Europea, subiendo a su punto más alto, el Triglav, montaña que según la tradición todo esloveno debe ascender una vez en su vida para considerarse un verdadero ciudadano de aquel país... madre mía!! pues si que cuesta que te den el carnet!!
No os perdais, si vuestros pasos os llevan al pueblo de Auronzo, la pizzería Boomerang. En palabras de Nadia... la pizza que comió allí está entre las mejores viandas de su vida!! Increíble.Poco a poco os iré contando, pero recordad!! no hay imágenes!! Algunos no se creerán mis historias, verdad Kurrito?? :-).
domingo, 26 de agosto de 2007
15 Gendarmes y 2 tipejos
re por Jean Arlaud, magnífico pirineísta de principios del siglo XX. Ahora, junto con Pekas, nos disponemos a recorrer este lomo, recorrer cada gendarme, disfrutar con su granito en el que hay que ir con cuidado, pues se encuentra algo roto. A
l fin y al cabo, estamos en alta montaña.La aproximación hasta el ibonet de Cregüeña(foto), punto en el que reposaremos en un magnífico vivac natural, es salvaje y empinada. La tarde, algo nubosa, nos regala su luz(foto) mientras charlamos amistosamente.

El vivac(foto) es perfecto para 2/3 personas, y tras aislar una de las ventanas naturales con grandes losas, cenamos a la luz de las estrellas, apagando los frontales para disfrutar del espéctaculo nocturno. Son noches de San Lorenzo y algún destello en el cielo nos recuerda este hecho. Disfrutamos la tranquilidad del lugar, ni un alma nos rodea. Arriba, en la cresta, un extraño bulto nos hace debatir. ¿Es un animal? ¿Es un pájaro? ¿Es supercoco?
Por la mañ
ana, el día no es todo lo apacible que desearíamos. Algo de viento, nubes oscuras... pero decidimos desayunar y subir, parece que la nubosidad puede ceder con la salida del sol. ¿Aquel animal? Sigue ahí!!! Pekas insiste en que vio como no estaba mientras subíamos. Nos acercamos a por agua y solución!! es el punto de vista el que no deja ver un pequeño pino, q
ue es lo que realmente era! :-)Pronto, estamos en la brecha del Alba(foto), donde el viento se cuela con fuerza, pero parece que el día es aceptable. En cualquier caso, podemos abandonar en una brecha algo más arriba.
Una vez "disfrazados", iniciamos la escalada sin escaquear el primer gendarme por la izquierda, algo que es posible. Esta parte se realiza bien sin cuerda, si bien es bastante corta. Aparece un muro vertical donde ya hay que progresar encordados.
Superado éste, una expuesta travesía a la izquierda me recuerda las sensaciones de las crestas, del patio, del vacio bajo tu cuerpo.Nuestros pies y
manos van calentándose, van adaptándose al mundo vertical.Avanzamos en ensamble, disfrutando, sufriendo el viento. A lo lejos , el pico Alba nos llama, mostrando multitud de gendarmes entre donde nos encontramos y su cima. Avanzamos, destrepamos, escalamos. El patio es considerable y las vistas,
espectaculares. Los gendarmes van quedando atrás, nuestro pecho se llena un poco más de oxígeno a cada paso y nuestros músculos nos recuerdan que extrememos las precauciones.
Llegamos al largo clave, IV+, una preciosa chimenea(foto), continuada por unas placas que nos dan acceso
a la cima de la Gran Torre. A partir de allí, la cresta va decreciendo en dificultad, hasta encontrarse con canales descompuestas pero sencillas. Del gendarme del Alba pasamos a la cima de Alba, tras un intenso día, largo día, reconfortante día. Atrás, queda la cresta (foto) y nuestras sensaciones mientras la recorríamos .

Queda el largo camino de bajada. Hemos disfrutado de la soledad en toda la jornada, y no será menos ahora.
No podemos felicitarnos en la cima, la actividad acaba abajo. Decidimos rodear el pico, bajando por la normal, arista N y buscando la espalda de la arista NE. Alcanzamos el collado inferior de Alba, saliendo un poco a su derecha a un caos de bloques, placas... alta montaña en estado puro. Cansados, felices, regresamos al ibonet de Cregüeña, nuestro CB, para una vez puesto el piloto autómatico, descender hasta el puente de Cregüeña. El descenso nos regala luces de atardecer, otro atardecer, bendito regalo. Cansados, llegamos a nuestro punto de partida, en el que disfrutamos una larga noche, no necesitamos soñar, ya hemos soñado despiertos.
jueves, 23 de agosto de 2007
Motivaciones

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